Caer bien a tu jefe | Claves para comunicarme mejor con mi jefe

Cómo caer bien a tu jefe

A sabiendas de que mucho de nuestro tiempo las pasamos dentro del entorno laboral, vamos a intentar que este tiempo, al menos, sea lo más positivo posible. Para ello, vamos a darte una de las claves más importantes, que giran alrededor del tema principal de este artículo: caer bien a tu jefe.

Sea como sea tu jefe,  este artículo te va a  ayudar a expresar tus opiniones, a relacionarte de forma más amena con tu jefe y a encontrarte más cómodo y satisfecho dentro de tu espacio de trabajo.

Un jefe, independientemente del rango que ocupe es un ser humano, por lo que entendemos que está dotado de lenguaje, por lo tanto entendemos, que puede comunicarse y escuchar.

Pero como todo ser humano, el jefe también reúne ciertas características que le hacen ser más receptivo a la hora de escucharte y de ponerse en tu lugar, además no hablamos solo de características personales, ya que las características contextuales también influyen en que puedas comunicarte peor o mejor con tu jefe.

Es cierto también que cada vez el tipo de jefe más predominante es aquel jefe transformacional, que busca propiciar el compañerismo y confianza entre sus trabajadores, el que se comunica con ellos, e incluso pide sus opiniones. Este jefe suele encontrarse en las nuevas empresas o en aquellas donde se están instaurando cambios o nuevos modelos centrados en la economía de la felicidad dentro del mundo laboral.

Sin embargo, es cierto que muchos jefes pueden estar “chapados a la antigua” con los cuales la relación entre éste y sus trabajadores es meramente existente.  Quien incluso puede llegar a tratar a sus trabajadores como subordinados en el sentido más negativo de la palabra, pudiendo hacer de tu lugar de trabajo un lugar que genere en ti cierta ansiedad y depresión.

CONFÍA EN TI PARA QUE TU JEFE PUEDA HACER LO MISMO

Aprende a confiar más en quien eres y en dónde estás

Antes de nada vamos a comenzar con las expectativas y con aquellos pensamientos que entorpecen la relación saludable que podamos tener con nuestro jefe.

Las expectativas frente a cómo el jefe pueda reaccionar o a cómo el jefe te pueda percibir condicionarán tu forma de enfrentarte a diferentes situaciones.  Hay una serie de creencias muy comunes que debes, primero identificar y después, intentar eliminar. Así generarás expectativas más fructíferas en tu interacción con tu jefe, encontrándote más cómodo y decidido a la hora de hablar con él.

 

El cómo te percibas a ti mismo, la valía que creas tener, también influirá en cómo te desenvuelves con tu jefe.

A continuación hemos recopilado algunas de las creencias más comunes que solemos tener y que dificultan el trato positivo con tu jefe:

  • No va a tener en cuenta lo que vaya a decir.
  • Soy inferior a él, soy uno más.
  • Se encuentra demasiado ocupado para prestarme atención.
  • ¿Qué pensamientos te afloran de forma casi automática cuando quieres o tienes que hablar con tu jefe?

Todos estos pensamientos que nos invaden a la hora de mejorar la relación con nuestro jefe nos impide actuar con naturalidad y vernos como un igual ante nuestro jefe.  

Para caerle bien a tu jefe primero debes eliminar esas creencias. Te animamos a generar confianza en ti mismo.

En nuestras sesiones solemos ayudar a que nuestros clientes mejoren la confianza y seguridad en ellos mismos. Para este artículo, hemos querido ofrecerte unas pinceladas recogidas de nuestras formaciones para ayudarte a conseguirlo, adaptándolo a la temática del artículo.

Te vamos a dar una herramienta para que seas consciente de las virtudes que tienes como trabajador, para que te sea más fácil concederte valía, y para que así, las expectativas sean más positivas a la hora de relacionarte con tu jefe, consiguiendo trasmitir seguridad y confianza.

 

En este ejercicio te animamos a que intentes pensar en diferentes situaciones, ajustando cada situación a lo que se te pida en cada una de las columnas correspondientes.

Te recomendamos que las situaciones en las que pienses tengan relación con tu trabajo y tu entorno laboral.

  • Dentro de la columna de metas tienes que expresar un plan a corto plazo, el cual sea realista, pro-activo, donde además exprese control interno. Es importante que la meta te permita adoptar una postura actitudinal, es decir, que suponga una acción. ¿Qué quieres conseguir en un periodo no muy largo de tiempo? Esa meta deberá depender de ti y de las estrategias que pongas en marcha.

 

  • La columna de agradecimiento sirve para premiar “hacia fuera” de manera mental, a personas, aspectos circunstanciales,  aspectos contextuales… Puedes apuntar cualquier cosa/persona/situación que te haya ayudado o haya contribuido a que esta situación de la que hablas haya podido ser posible.
  • La columna de orgullo de uno mismo es de gran importancia, la vista debes ponerla hacia dentro. Haciendo consciente aquellos atributos tuyos que te hayan permitiendo vivir esa experiencia/situación.

A continuación te dejamos un ejemplo para que no te surjan dudas y te resulte más fácil realizar este ejercicio:

 

Experiencia

/situación

 

Metas a corto plazo

 

Agradecimientos

 

Orgulloso de uno mismo

 

Estabilidad

económica

 

Aprender a disfrutar de esa estabilidad económica, me programo un viaje para el próximo mes.

 

A mis padres por ayudarme y haberme lanzado al mundo profesional, a las inversiones de calidad, a mi pareja por poseer también una estabilidad económica…

 

Ser una persona de confianza para mis clientes, capacidad de sacrificio, responsable…

 

Para seguir trabajando con tu confianza y seguridad te animamos a que des respuesta a las siguientes preguntas de manera reflexiva. El hecho de responderlas te permitirá experimentar emociones positivas y pensar de forma más generosa y realista contigo mismo.

Muchas veces nos dejamos llevar por el tiempo, por el ajetreo del día a día por los quehaceres, pensando que estamos en un lugar trabajando por mera suerte o porque nos tocaba y desechamos cualquier forma de responsabilidad respecto a nuestro momento actual.

Sin embargo, “Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos” Si estamos en un sitio, es porque hemos ido tomando un camino, tomado unas decisiones para estar en el sitio en el que estamos. Es conveniente reflexionar sobre ello para ser más conscientes, dueños de nuestra vida y para sentirnos así más confiados con el lugar que actualmente ocupamos en el mundo.

Responde las siguientes preguntas para:

  • PRIMERO: Ser consciente de dónde estás y el porqué de ocupar ese lugar y no otro.

RESPONDE A: ¿Por qué creo que estoy aquí? 

  • SEGUNDO: Visualizar aquellas metas que te han ayudado a mejorar y a crecer dentro del ámbito laboral.

RESPONDE A: ¿Qué metas o retos he superado dentro de mi área profesional? 

  • TERCERO: Interiorizar las características que te definen como profesional y actúa en base a ellas.

RESPONDE A: ¿Cuáles son las características / atributos que me definen como trabajador?

 

 

  • CUARTO: Poner el foco en lo positivo de tu trabajo, independiente de que mantenga la etiqueta trabajo, intenta encontrar aquellas cosas que más te gusten ya sea del trabajo como tal o de la forma en la que tú te sientes cuando realizas ese trabajo, te ayudará a disfrutar más de tus horas laborales.

RESPONDE A: ¿Qué es lo que más me gusta de mi trabajo? ¿Cómo creo que podría gustarme más?

 

RASGOS QUE LE GUSTAN A LOS JEFES

En el apartado anterior trabajaste con la imagen que tenías de ti mismo para ganar confianza, ahora toca trasmitir esa confianza, la cual va de la mano de generar una buena imagen. Todo ello permitirá que tu jefe te vea con mejores ojos.

Después de investigar y de preguntar a jefes con diferentes características podemos decir que los rasgos que más valoran los jefes son:

  • La honestidad
  • La iniciativa y decisión
  • La disponibilidad
  • El compromiso con la empresa
  • La honestidad
  • La Buena predisposición
  • La Eficacia

Para alcanzar o poder detonar estos rasgos puedes actuar de diferentes maneras.

CÓMO CONSEGUIR ESOS RASGOS

La iniciativa y decisión se consigue:

  • Verbalizando las cosas que vayas a comenzar a hacer y verbalizando también las cosas que hayas concluido.
  • Dando soluciones ante los problemas que surjan, o incluso mostrando tu opinión. Hay veces que no se ven ciertas problemáticas que puedan haber, con un poco de astucia puedes tú mismo observarlas y nombrar formas de mejorarlas.
  • Ofreciéndote voluntario para realizar cualquier tarea, siempre y cuando no entorpezca tu trabajo.

La disponibilidad:

En tus ratos libres, dentro de tu horario laboral, muéstrate disponible para poder hacer cualquier otra tarea o incluso para ayudar a otros compañero.

Intenta venir diez minutos antes a trabajar o incluso irte (alguna vez) un poco más tarde.

El compromiso con la empresa:

  • Pregunta sobre el estado o cómo está la empresa funcionando
  • Muestra tu interés porque crezca y mejore
  • Pregunta a tu jefe cómo podrías mejorar tu labor

La honestidad:

  • Se capaz de reconocer fallos e intentar paliarlos
  • Muestra tus opiniones de forma sincera y asertivamente
  • Permítete decir que no.

A continuación te regalamos una herramienta para decir que no ofreciendo dos alternativas.

Esta herramienta se pone en marcha elaborando dos propuestas, una primera que sea visiblemente no interesante y otra que resalte por su atractivo. Al poner en la mesa estas dos propuestas, describiremos positivamente y sin que parezca que exageramos en qué consiste la buena, y expliquemos las consecuencias de la elección de ésta de forma más estimulante, haciendo todo lo contrario con la propuesta que no queramos que acepte.

Ejemplo: Alejandra me acabas de pedir que elabore un informe para esta tarde. Tengo dos opciones, (1) centrarme toda la mañana en elaborar el informe y entregarlo esta tarde. O (2) recibir a los clientes que tienen cita para hoy.  Si me centro en el informe tendría que aplazar las citas que tengo hoy con los clientes, y se acumularían con los clientes de mañana, lo cual supondría no centrarme de forma plena en cada uno de los clientes, evitando que recibiesen un trato personalizado. La otra opción es que le encomiendes el informe a Carlos, y yo ayudarle en los ratos que tenga libre después de las citas con cada uno de mis clientes. Yo opto por la segunda opción.

Buena predisposición:

  • Pide ayuda a tu jefe
  • Consulta las dudas que tengas.
  • No seas reacio a trabajar en grupo
  • Intenta elaborar comentarios positivos del resto de tus compañeros

Hay una serie de oraciones que te ayudan a resaltar rasgos como la iniciativa, disponibilidad, compromiso y buena predisposición:

  • Tengo una solución
  • Tengo una idea
  • Yo me encargo
  • Yo puedo hacerlo
  • ¿Puedo ayudar?

 

MÁS CLAVES SOBRE CÓMO CAER BIEN A TU JEFE

Además de lo dicho anteriormente, queremos enseñaros unos principios que influyen a la hora de generar una imagen más positiva y agradable de ti mismo. Esto conseguirá que tu jefe te perciba como una persona más agradable con la que le guste relacionarse.

  1. ATRACTIVO FÍSICO

Ya sabrás que el atractivo físico es una ventaja para las interacciones sociales, e incluso para gustarle más a cualquier persona. Por eso que en todos los anuncios salgan personas atractivas.

 

Hay un efecto, que recibe el nombre de efecto halo, el cual viene a decir que cuando una persona es atractiva, de forma inconsciente se le atribuyen otras características positivas. A esa persona que resulta atractiva le asignamos inconscientemente rasgos favorables como talento, honestidad e inteligencia.

Os aconsejamos cuidar vuestro aspecto físico y vuestra forma de vestir, pues aunque pueda parecer injusto, las impresiones son lo primero que nos impacta cuando conocemos a alguien.  Éstas ya nos transmiten información, la cual ayuda a que nuestro cerebro lleve a cabo unas acciones u otras.

 

 

  1. COOPERACIÓN

Alguien que tiene metas comunes, o que en cierta forma quiere cooperar es algo también causa agrado.

Una forma de denotar cooperación es sentarse, en lugar de enfrente, al lado de vuestro jefe.

Inconscientemente le estaréis enviando una información

 

  1. SIMILITUD

Nos gustan las personas parecidas a nosotros. Que tengan intereses, bagaje y estilo similares a los nuestros.

Un buen consejo sería vestir según la ocasión y sitio donde vayáis, y además intentar imitar y acercaros a la postura corporal, estilo verbal y tipo de humor de las personas a las que queréis gustar.

Es conveniente para todo ello observar y comunicaros en relación a vuestras necesidades y a las de los demás.

 

  1. CUMPLIDOS

Estamos acostumbrados a comunicar lo negativo, y no lo positivo. Sin embargo, sabiendo que tendemos a creernos los elogios, además de que nos gustan  las personas que nos los proporcionan, te animamos a que, de manera sincera, comuniques lo que te gusta de la persona que tienes delante.

Cuidado con sobrepasarse pues puede resultar contraproducente, resultando deshonestos y poco creíbles.

 

 

  1. FAMILIARIDAD

Hay varios estudios que han investigado esto, llegando incluso a concluir que nos gustan más las personas cuyo nombre nos suena familiar.

Además es importante que cuando estemos hablando con nuestro jefe, compartamos detalles sobre nosotros que nos hagan parecer más cercanos, agradables y honestos.

 

  1. CONDICIONAMIENTO Y ASOCIACIÓN

Nos suele gustar la gente que nos trae información agradable.

Os animamos a ser positivos. Contad anécdotas o traer experiencias positivas.

 

DEJA DE SER UN SIMPLE TRABAJADOR

Muchas veces nos olvidamos de que las personas son personas y no máquinas. Incluso nosotros mismos, vamos a trabajar, realizamos lo que nos encomienda o toca, dejando de lado las relaciones afectivas hasta que salimos del trabajo y llegamos a casa.

El entorno laboral también es un espacio para conocer a gente y para dejar que otros te conozcan. De hecho, que te permitas conocer a tu jefe y darte a conocer ayuda a crear una relación más cálida y positiva con este.

Te animamos a que busques espacios en común donde poder comunicarte con tu jefe, de tal manera que deje de verte como un trabajador, el cual se ciñe a trabajar, y pase a verte como “Carlota, la mujer que tiene una hija de la misma edad que la mía, que trabaja como contable en la oficina y que es muy cercana y agradable”.

Seguramente, sea en el trabajo donde se te ofrezca la oportunidad de conocer a tu jefe. Por ello, te aconsejamos que los temas con los que rompas el hielo estén, en cierta medida, relacionados con el entorno laboral.

Una forma de romper el hielo con mi jefe

“Siendo mi jefe, me parece increíble que nunca te haya preguntado cuándo y cómo llegaste a serlo”

Posibles preguntas para mantener una conversación atractiva

“¿Hace 20 años esperabas estar dónde ahora estás?

“¿Qué es lo que más te gusta del trabajo que desempeñas?

“¿Qué miedos e ilusiones tenías antes de emprender este proyecto? ¿Y ahora?

“¿Tu familia que piensa de lo que haces?

“¿Esto era lo que querías ser de pequeño?

“¿Hace 20 años esperabas estar dónde ahora estás?

“¿Qué es lo que más te gusta del trabajo que desempeñas?

“¿Qué miedos e ilusiones tenías antes de emprender este proyecto? ¿Y ahora?

“¿Tu familia que piensa de lo que haces?

“¿Esto era lo que querías ser de pequeño?

“¿Tienes algún amigo que haya seguido el mismo camino que tú?

Como habrás visto dentro de cada pregunta hemos incorporado una temática, la cual resulta vinculante. Y es que resulta que unos temas nos ayudan más que otros a vincular con la persona que tenemos delante. Por supuesto, cada ser humano es único y todos tenemos nuestras propias teclas, pero existen una serie de temáticas que a todos nos generan emociones generalmente positivas.

Esto nos ayuda a conocer y conectar con gente distinta a nosotros en estilo de vida y forma de ver el mundo.

FORMAS DE COMUNICARTE CON TU JEFE

 

En el punto anterior, hemos hablado del contenido de las conversaciones que puedes tener con tu jefe para establecer una comunicación emocional que te permita estrechar un vínculo con él, con la finalidad de que le caigas mejor.

Ahora vamos a hablar de la forma en la que es conveniente que te comuniques.

PRIMERO: Que tus mensajes mantengan una dirección positiva.

SEGUNDO: Que hables en términos subjetivos. Para ello puedes añadir frases como: bajo mi punto de vista, en mi opinión, para mi… O introducir verbos como intuyo, siento, creo opino, percibo, pienso, imagino…. Tanto las frases como los verbos nos sirven de herramienta para que el otro esté más receptivo a la hora escuchar nuestra opinión, pues trasmitimos emociones y no hablamos de una realidad inamovible, sino que permitimos que se genere un espacio en común.

TERCERO: Que los mensajes sirvan de algo, que guarden una utilidad. Sobre todo en el ámbito profesional pues el tiempo es escaso y las actividades que hay que hacer apremian.  Un mensaje siempre tiene que ser útil para la persona que tienes delante.

CUARTO: Cultivar el ingenio, nosotros en PyC al ingenio le brindamos el lugar que se merece pues pensamos que es una forma de trasformar la realidad y de resultar atractivo.

QUINTO: SE ASERTIVO

Estas claves, unidas a la honestidad son claves que ayudan a que los mensajes que realices sean indiscutibles y atractivos.

 

Es cierto que hay ciertos tipos de jefes que resultan más inaccesibles, pero creemos que en la manera en la que pongas en marcha lo dicho anteriormente, más fácil será que le caigas bien a tu jefe.

Como ya os hemos dicho, lo primero será coger confianza contigo mismo, para poder proyectarla en tu entorno, después ayudar a que tu jefe te vea como una persona con ciertas características las cuales le sean agradables, para ello, no podemos dejar la suerte en manos del destino. Creemos que cada uno es responsable y dueño de las relaciones que creas, incluso con su jefe.

 

 

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