Adicción a Internet ¿invención o afición patológica?

Beatriz Duran atiende en los despachos de Psicología y Comunicación.

Beatriz Duran atiende en los despachos de Psicología y Comunicación.

No nos hemos podido resistir a invitar de nuevo a colaborar en nuestro blog a la psicóloga clínica Beatriz Durán. Actualmente Beatriz trabaja en su proyecto Humans Psicología. En este artículo, nos explica qué es la adicción a Internet, la diferencia entre adicción y hábito y como dar los posibles para tener una relación más sana con Internet. Os dejamos con ella. 

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¿Es un engaño producto de la tendencia a la patologización o un negocio lucrativo?

¿De qué hablamos cuando nos referimos a adicción a Internet? ¿No se tratará de una moda pasajera como otras? ¿Qué consecuencias puede tener este comportamiento a largo plazo? ¿Son realmente eficaces los tratamientos que existen?

Actualmente no hay un criterio diagnóstico claro para denominar que una persona tiene una adicción a internet. Algunos profesionales piensan que estamos ante uno de los trastornos adictivos más recientes a consecuencia de la era de la tecnología; otros especialistas refieren que se trata de un uso descontrolado o problemático, sin más repercusión que los inconvenientes que puede tener una conducta excesiva.

Internet se ha convertido en un elemento necesario en muchos ámbitos de la vida

Internet se ha convertido en un elemento necesario en muchos ámbitos de la vida

En muchas áreas de la sociedad actual es imprescindible el uso de internet, ya que las herramientas de las que dispone la red se adaptan a muchas de las necesidades de los usuarios. Su uso se ha generalizado a cualquier ámbito personal o social en las sociedades tecnológicamente más avanzadas.

 

¿Qué es la adicción a internet?

Echeburúa (2012), describe la adicción a internet como una afición patológica que genera dependencia y resta libertad al ser humano al estrechar su campo de conciencia y restringir la amplitud de sus intereses.

No existe todavía un modelo teórico suficientemente claro en cuanto a clasificar las adicciones referentes a Internet. Unos hablan de que es una dependencia sin sustancias; otros, por su parte, elaboran teorías sobre la incomunicación, además hay quien dice que no existe conciencia de enfermedad. Finalmente, están los que aportan datos en la línea de los estudios hechos por la Universidad de Harvard, que compararon la adicción a Internet con el uso moderado de alcohol.

jeringa facebookExisten hábitos de conducta que son inofensivos como las compras, el juego de apuestas o el sexo, pero en determinadas circunstancias, pueden convertirse en comportamientos reiterativos hasta el punto de interferir en la vida cotidiana de la persona. El dilema sería ¿Podemos llamar adicción a una serie de conductas reiteradas que obstaculizan las actividades del individuo, pero no afectan a la integridad de esa persona?

 

Adicciones no químicas

El concepto adicción está directamente relacionado con el abuso de sustancias, sin embargo en la actualidad, hay un movimiento creciente de autores que hablan sobre una serie de conductas potencialmente adictivas, incluyendo muchos comportamientos que no implican el consumo de drogas. Estas adicciones no químicas incluirían conductas como el juego, el sexo, el trabajo o las compras. Sin Embargo, en el DSM IV-V (Manuales diagnósticos y estadísticos de los trastornos mentales) o CIE-10 (Clasificación internacional de enfermedades)  no aparece ninguna categoría diagnóstica para las adicciones no químicas, en este caso para la adicción a internet.

 

Munch internet

La leyenda de la adicción a internet

Griffiths (1995), comienza a describir la adicción a la tecnología como una adicción sin sustancia. Concluye que afecta a varios ámbitos de la vida y se caracteriza por el cansancio emocional, despersonalización y falta de realización personal.

Otro autor llamado Kaunt (1998), realizó un estudio que fue publicado en el New York Times donde afirmaba que la Red genera depresión, distorsiona los vínculos sociales y afecta al bienestar psicológico.  Por otra parte, Shapiro (1999), denunció el estudio de Kaunt por graves errores metodológicos, y ese mismo año Wellman y Gulia afirmaron que internet no genera depresión, sino que puede ser beneficioso para que algunas personas inicien ciertos tipos de relaciones sociales y que muchas personas alrededor del mundo puedan comunicarse con sus familiares lejanos.

<<La Red no crea patologías, canaliza problemas existentes>>

El psiquiatra Ivan Goldberg (1995), tras leer el DSM- IV, la biblia de la psiquiatría y psicología moderna, decidió hacer una parodia sobre una patología. La llamó “desorden de adicción a internet”, describió sus síntomas y lo colgó en un portal de internet. Habló de ansiedad, de la necesidad de conectarse horas y horas, y del movimiento involuntario de los dedos al teclear; incluso animaba a crear un grupo de ciberadictos anónimos.Sunny internet

La sorpresa llegó días después, dónde recibió decenas de mensajes de gente que se identificaba con el problema. Ese mismo año, la psicóloga Kimberley Young, fundó el Centro para la recuperación de la adicción a internet. Los medios comenzaron a hacerse eco y se expandió la idea alarmista de la adicción.

<< Si extendemos el concepto de adicción para incluir todo aquello que la gente hace en exceso, tendríamos que aplicarlo a leer libros, hacer ejercicio, hablar por teléfono…>>

 

Del hábito a la adicción

Young (2001), hizo una descripción sobre los mecanismos y los refuerzos que pueden llevar a la formación de un hábito tendente a la adicción. Es evidente la tendencia a la patologización en los datos que veremos a continuación..

1| Aplicaciones adictivas: Las aplicaciones que más poder adictivo tienen son las que permiten al usuario interaccionar con otros, como los chats y los MUDs. Al parecer, si hay algo que diferencia a los usuarios dependientes de los que no lo son es el tipo de aplicaciones que utilizan. Los usuarios no dependientes usan Internet para encontrar información y mantener relaciones preexistentes, mientras que los dependientes la usan para socializarse y conocer nueva gente, para implicarse en un grupo.ramas in the street

 2|  Apoyo social: Los grupos se forman rápido en el ciberespacio. Las visitas continuadas a un determinado chat o MUD hacen que se establezca una intimidad con los demás miembros, alentada por la desinhibición que se muestra en la red. Esta desinhibición es consecuencia directa del anonimato que proporciona la comunicación mediada por ordenador. Estos grupos llenan la necesidad de apoyo que tenga la persona en situaciones estresantes de enfermedad, jubilación o divorcio.

3|  Satisfacción sexual: Hay multitud de chats que han sido diseñados para la interacción erótica, desde los más clásicos basados en texto a los más novedosos que incorporan video en tiempo real. Estas aplicaciones permiten al usuario elegir la fantasía sexual que le apetezca en el momento con solo pulsar un botón.

ala 4|  Creación de personalidad ficticia: Internet permite crear una personalidad virtual modificando las propias características físicas que en el mundo real son inamovibles. Por ejemplo, un trabajador de la construcción de 40 años, casado y con sobrepeso, puede aparecer en la red como un joven millonario campeón de atletismo. Es unas forma de reinventarse a sí mismo, de cubrir necesidades psicológicas previamente no afrontadas enmascarando la inseguridad interpersonal.

5|  Reconocimiento y poder: Este es un elemento que se deriva de los juegos MUD, en los que se crea un personaje que va aumentando su poder a medida que consigue puntos, pudiendo llegar al liderato de otros jugadores subordinados.

 

¿Qué es un uso normal de internet?

No se puede establecer un límite entre el uso normal o anormal de internet; en el caso de limitar su uso, se debería hacer con muchas actividades que ocupan gran parte de nuestro tiempo. Quizás, en un  futuro se pueda originar una nueva tendencia a atribuir muchos de los problemas o desórdenes mentales a una posible adicción a internet.

 

zumeria en el ordenadorEs evidente que hay personas que están horas y horas enganchadas a internet y tienen dificultad para desconectar de la red; también personas que no pueden dejar de ver la televisión cuando están en casa o fuera de ella; personas que hacen deporte durante horas en el gimnasio cada día; incluso personas que leen más de lo normal desde otras perspectivas. ¿Debemos llamarlas a todas adictas a esas actividades? ¿Se deberían hacer más categorías sobre las adicciones no químicas?

¿Qué hacer en caso de que el uso excesivo de internet interfiera en tu rutina?

Respetar tu propio límite

Hay que tener en cuenta que el tiempo en internet es más fugaz que en otro tipo de actividades; se puede estar horas y horas en una red social sin ser conscientes del tiempo que se ha utilizado. Por tanto, es importante poner algún tope de tiempo y pensar en que se va a utilizar

Dominar la necesidad de conexión.

Es necesario dominar la conducta y que la conducta no te domine a ti.

Es necesario dominar la conducta y que la conducta no te domine a ti.

Conectarse desde cualquier punto a una red social, correo o alguna aplicación, a veces es necesario para estar informado sobre temas que satisfacen nuestra curiosidad. Hay que tener en cuenta que esta necesidad no es patológica, ni una enfermedad, ni una adicción simplemente se ha convertido en un mal hábito que podemos cambiar con un poco de voluntad. Por ejemplo: el hecho de tener una cita y estar 40 minutos pendiente de internet, no ayudará a que la otra persona pueda tener una opinión favorable de esa persona.

 

No evadir la realidad.

 El mundo está a nuestra disposición desde la comodidad de casa por medio de la red. Por este motivo, es importante no evadir planes o sustituir algún tipo de actividad lúdica por hacer las cosas desde la internet. Las cosas se ven viven de una forma más intensa cuando se pueden escuchar, oler, tocar, o en definitiva sentir.

No malinterpretar situaciones en el ciber-mundo.

Debido a la gran cantidad de información que recibimos por internet diariamente; muchas de las expresiones o comentarios que expresa la gente por medio de artículos o en las redes sociales pueden ser mal interpretados. Por esto, es importante intentar no dejarse influir por este tipo de información, ya que la realidad puede ser muy distinta y las cosas por internet pueden ser sacadas de contexto fácilmente.

Priorizar el trabajo frente al ciber-ocio

ordenadorMientras se trabaja en el ordenador, se utilizan programas o se navega en la red. Debido al poder atrayente del ciber-mundo, a veces no somos conscientes del tiempo que estamos utilizando en actividades de ocio y no priorizamos la actividad primordial de nuestro trabajo. Es importante crear un objetivo meta de trabajo, de esta forma priorizar el tiempo; y por otra parte, utilizar el tiempo restante para actividades de ocio por la web.

Sentido común frente a posibles engaños

En la actualidad proliferan clínicas virtuales que hacen un buen negocio tratando la adicción a internet vía online. Es totalmente contradictorio, a la vez que absurdo, pero las ofertas están allí; se ha de utilizar el sentido común para tener conciencia de las posibles estafas de las que se puede ser víctima. Por tanto, si hay un problema que distorsiona el presente y el futuro de una persona, la máquina quizás no sea el problema, y es el momento de acudir un profesional en condiciones que pueda proporcionar la ayuda necesaria para encontrar el punto de origen de esa dificultad.

 

CYGY.com

 

Referencias bibliográficas.

 

American Psychiatric Association (1994). DSM – IV. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Barcelona: Masson.

 

Chóliz, Mariano. y Marco, Clara. (2012). Adicción a internet y redes sociales. Madrid:Alianza.

 

Echeburúa, E. (1999). ¿Adicciones sin drogas?. Las nuevas adicciones: juego, sexo, comida, compras, trabajo, internet. Bilbao: Desclee de Brower.

 

Echeburúa, E., Amor, P. Y Cenea, R. (1998). Adicción a Internet: ¿una nueva adicción psicológica?. Monografías de psiquiatría, 2, 38-44.

 

Goldberg, I. (1995). Internet addiction disorder – Diagnostic criteria. [Documento WWW]. Internet Addiction Support Group (IASG). Disponible en: www.iucf.indiana.edu/~brown/hyplan/addict.html

 

Young, K. S. (1996). Internet addiction: The emergence of a new clinical disorder. Artículo presentado en la 104th annual meeting of the American Psychological Association, August 11, 1996. Toronto, Canada.

 

 

3 comentarios
  1. Tomas
    Tomas Dice:

    Yo sin embargo pienso que hoy Internet y su uso sea necesario, a cada epoca sus hábitos, no hay nada malo en el cambio de hábitos en las relaciones, yo lo veo positivo

    Responder
  2. Mar
    Mar Dice:

    Mantengo tu punto de vista Bea, rindiéndole homenaje a Bauman, el mundo parece estar cayendo en una era liquida, tanto en sus relaciones como en sus propias realidades. Bajo la estimulación constante de nuestro entorno, y la alienación tecnológica estamos perdiendo rasgos puramente humanos. Este articulo es muy interesante para que podamos percatarnos del tipo de vida que queremos y de aquel al que sucumbimos.
    GRACIAS POR ESCRIBIR, ORGULLOSA DE LEERTE

    Responder

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